domingo 29 de noviembre de 2009

Lecturas: Kobato #1 y Dr. Slump #1

Mi primer acercamiento a Kobato. (Dobato o Patato, dependiendo del idioma en el que lo leamos o veamos) fue con el primer capítulo del anime. Un capítulo simpático que servía para sonreir con las ocurrencias de la protagonista y con los quebraderos de cabeza de Ioryogi (Osoyogi), el perro de peluche que la acompaña, por tener que cuidar y evaluar a una niña tan "inocente" (inocente en plan Nao Kanzaki, vaya).

No es que Kobato. vaya a pasar a la historia del manga y vaya a ser nombrada cuando se hable de obras maestras como Monster, El almanaque de mi padre o Eagle (a mí me gusta esta última, en la que se demuestra que el otaku español medio no sale de los mangas de hostias), pero sí es un manga muy entretenido, con capítulos cortitos (salvo el último) y con unos personajes simpáticos a los que no se puede evitar coger cariño, desde el autoritario Osoyogi (os lo dije) hasta la ñoña Kobato. Obviamente no es el mejor manga de Clamp, pero a mí me ha entretenido lo suficiente como para comprar al menos el tomo 2.

Y la segunda lectura es la que para muchos es el mejor manga de humor de la historia, la obra anterior a Dragon Ball, Dr. Slump. Ya había leído en su momento bastante de este manga, pero había olvidado prácticamente todo (lo que es una suerte, porque si no los chistes no me habrían hecho ni la mitad de gracia). Un manga hilarante, en el que no hay tregua. Cuando no te has acabado de reír de una ocurrencia, ahí viene otra, dispuesta a golpearte en la cara y no dejar que te relajes.

Un gran manga, sí señor, al que la única pega que se le puede sacar es que hayan reutilizado la traducción que hizo Jesús Pece en su momento. ¿Por qué no traducirla de nuevo? Una edición definitiva merecería una traducción a la altura. Si en el primer número nos encontramos una referencia a Julio Iglesias, a saber qué nos depararán los catorce números restantes. No obstante, un manga que todos deberíais tener en la estantería, por antigua que sea.

lunes 23 de noviembre de 2009

Compra de hoy: Kobato.

Hoy me he comprado el tomo 1 de este shônen (con abundancia de rosa. ¿Seguro que no es un shôjô?), y me ha llamado la atención algo: la primera página no es la típica página de respeto. Ni siquiera tiene índice. ¿Es normal o me ha tocado un tomo defectuoso?

El dibujo es precioso, eso sí.

sábado 21 de noviembre de 2009

Planeta, la B'SLog y la madre que los parió

Que alguien me lo explique: ¿cómo es posible que haya disponible hasta la portada del número 7 y sólo vayamos por la 3? Aquí servidor compra la revista, y está deseando que recopilen algunas de las series en tomos (por ejemplo, Witchcraft 109 me parece una serie simpática), pero es que esto es un cachondeo. ¿Cuándo salió el 3, en septiembre (¡y era novedad de julio!)? ¿Es que es trimestral y no lo sabemos?

En otro orden de cosas, seguro que esa nueva serie que empieza en el número 7 pasa a ser la favorita de Xabier Arzalluz. Sí, es un chiste político.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Lecturas: Bar Limelight #1

La semana pasada me compré el tomo 1 de esta serie y debo decir que estoy bastante satisfecho con su lectura.

Veamos, el manga tiene fanservice, sí, y gente copulando febrilmente (por ahora ninguna monja), pero no es el eje central del argumento, que se centra en el bar que da título al manga, en el que se hacen cócteles capaces de obrar verdaderos milagros (literalmente). Como digo, tiene fanservice y escenas de sexo, pero son simplemente un elemento más. Que no os tire para atrás.

La lectura del tomo se me ha hecho corta y ya estoy deseando catar el segundo tomo. Y de paso, que esto nos traiga de rebote mi adorada Bartender (que ya os he recomendado multitud de veces, pero no me hacéis ni caso).

sábado 14 de noviembre de 2009

Jesús tiene manga, ¿lo tendría Mahoma?

Estaba pensando en mis cosas y caí por casualidad en esta noticia. Sabiendo que hay manga sobre Jesús (dibujado por Yoshikazu Yasuhiko y que, si no me confundo, es a todo color, por lo que seguramente no será barata la edición de Glénat), ¿habría algún japonés loco con los cojones lo suficientemente grandes como para arriesgar su vida y hacer un manga biográfico sobre Mahoma?

Por cierto, ¿realmente está licenciado el manga?

viernes 13 de noviembre de 2009

Yo pienso apoyar la línea Gaijin de Glénat

A estas alturas todos sabéis que Glénat va a editar una línea de manga dibujado por autores españoles, que en un primer vistazo parecen destilar calidad por cada poro de su cuerpo. ¿Que luego a lo mejor no me gusta ninguna serie? Pues puede ser, oye, pero al menos no diré "No me gustan las acelgas" sin haberlas probado.

En el siguiente link Hernán Migoya nos presenta las series elegidas para iniciar la línea Gaijin: Gaijin: Nuestro mejor manga.

Por lo pronto, mis compras fijas son las siguientes:

-Las dos espadas, de Kenny Ruiz.
-Underdog, de Noiry y Black Velvet.
-Himawari, de Belén Ortega y Rubén García.
-Bakemono, de Studiio Xian Nu: Irene y Laura.
-Los delirios de Ani, de Andrea Jen.

Y las posibles, el resto (no por nada, sino porque las otras me han llamado más la atención):

-La canción de Ariadna, de Irene Roga.
-Lêttera, de Studio Kösen.

A la larga estoy seguro de que mi afán consumista me puede y acabo comprándolas todas, pero por ahora, dejémoslo así. Lo que no se puede negar es que todas prometen calidad.

Espero que los que apoyemos esta iniciativa no seamos tres o cuatro, ¿eh? Que un cómic no es mejor porque lo firme Churrifumi Mierdimoto.

martes 10 de noviembre de 2009

Hasta aquí hemos llegado, Fairy Tail

Ya recuerdo por qué dejó de gustarme Fairy Tail en su momento: porque la historia no avanzaba. No eran más que misiones una tras otra, siempre con los mismos personajes y sin un objetivo fijo. Y según he leído, sigue igual en Japón. ¿Cuál es el objetivo del manga? Por lo menos en otros tienen un objetivo (en One Piece ser el rey de los piratas, en Naruto ser el hokage, en Nôgami Neuro encontrar un enigma complicadísimo...), pero en Fairy Tail, más allá de rellenar páginas, no encuentro ningún objetivo que cumplir.

Seis tomos he aguantado (re)leyéndola. A quien le guste, que la disfrute. Yo me quedo con otros shônen como Wild Life, Kekkaishi o La ley de Ueki, que, personalmente, me gustan más. Menos mal que la leía de gorra.

En fin, una lástima, en su relectura me llegó a gustar ligeramente.

sábado 7 de noviembre de 2009

Análisis: Musashi

A estas alturas, todos conocemos a Musashi Miyamoto, ya sea por Vagabond, por Yaiba o por las diversas menciones que se hacen en mangas y animes. Este tomo es su historia, contada por el Rey del Manga, Shōtarō Ishinomori, uno de los pilares básicos del manga moderno y, si no ando equivocado, el autor de cómic con más obras publicadas.

¡La historia del más Célebre Samurái de todos los tiempos narrada por la pluma del “rey del manga”! Descubre la trayectoria del temido y fiero espadachín Musashi Miyamoto, el autor de los tratados sobre el camino del samurái. El libro de los cinco anillos y El camino de la soledad, desde su juventud hasta la mítica batalla contra Kojirô Sasaki en la isla de Funajima. Una apasionante historia contada con la maestría del autor de cómic más prolífico de todos los tiempos.

Nos encontramos frente a, como ya he dicho, una biografía de Musashi Miyamoto, cuya vida también está narrando Takehiko Inoue en Vagabond. Sin embargo, hay diferencias entre la obra de Inoue y la de Ishinomori.

El ritmo de Inoue es más lento (lleva 31 tomos y está entrando en su recta final, pero conociendo el ritmo de Vagabond, menos de 40 tomos no esperaría), mientras que Ishinomori se ventila el asunto en un tomo. Un pedazo tomo (en todos los sentidos). El dibujo también es diferente. El de Ishinomori es más caricaturesco mientras que el de Inoue es más realista, pero vamos, que lo que importa es el guión, y ahí Ishinomori no flojea.

Ishinomori nos presenta un tomo bien construido, con un argumento sólido y que hace que la lectura sea absorbente. Por ejemplo, yo empecé a leerlo con la intención de dosificar la lectura y, hasta que no lo terminé, no lo solté.

Puede que no sea la mejor obra de Ishinomori (de hecho, cuando se habla de él raramente se suele mencionar entre las grandes como Cyborg 009 o Jinzô Ningen Kikaider), pero sirve de acercamiento a uno de los autores clásicos olvidados en nuestro país. A ver si se atreven a traer más obras de este maestro, que yo estoy deseando catarlas. Por lo pronto, toca relectura de este manga. Le doy un 9, y no le pongo más nota porque la edición no es que sea para tirar cohetes.

Guión: Shōtarō Ishinomori
Dibujo: Shōtarō Ishinomori
Precio: 11,95 euros
Nota: 9/10

viernes 6 de noviembre de 2009

Compra de hoy

Llevaba doce euros en el bolsillo, y llevaba intención de comprar Hitler, de Mizuki (Takemitsu Zamurai habrá de esperar un poco, y además no lo han traído aún a la tienda que frecuento), pero al final he visto que de éste quedaban menos ejemplares (o han traído menos o a la gente le tira más este manga que el de Mizuki), así que me lo he llevado.

La edición no está mal, tiene páginas a color, formato grande (tamaño mayor que el seinen normal), 300 páginas... y encima traduce Marc Bernabé, ¿qué más se le puede pedir?

Pues que sea bueno, evidentemente. Eso ya se verá, aunque recomendándola Marc, sin duda lo será. Ya me extenderé más en su momento.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Te odio, Jeparla

No tenía pensado comprarme esta serie, pero me ha picado el gusanillo con lo que ha dicho en su blog y ahora se me han sumado 12 euros más a la lista de compras saloneras, como si Hitler y Héroes Anónimos no fueran suficiente gasto. En fin, por lo visto los 12 euros están más o menos justificados, por su formato y por las páginas a color, pero duelen, no obstante.

¿Sabéis lo malo de esta serie y de Hitler, de Mizuki? Que no van a vender una mierda por su dibujo mientras Bleach, 666 Satan, la última chorrada de la Shinjo o Naruto arrasan. Viva el otaku español, coño.

Una duda de alguien que no sabe japonés: ¿Por qué "Zamurái" y no "Samurái"?